Es un tipo de baile que fué creado por Mahmoud Reda, según se dice, para una película de su compañía. El nombre “Melaya Laff” significa “Manto de tela enrollado”. Según Hossam Ramzy, durante el siglo 19 y parte del 20, todas las mujeres egipcias vestían una Melaya encima de sus vestidos, pues era un signo de dignidad y de respeto; y aunque algunas mujeres Baladi hoy en día sigan utilizándolo, es una costumbre que está desapareciendo.

Melaya Laff

La Melaya en si misma, es un trozo de tela algo más gruesa que el velo típico, y que normalmente está adornada con una franja central y los bordes con lentejuelas, perlas o moneditas de color dorado o plateado. La tela acostumbra a ser de color negro y de lycra o nylon.

Caricatura Milia Laf

Caricatura Milia Laf publicada en el diario Egipcio "Akhbar Al-Yom" en 1957 por el famoso caricaturista "Sarukhan".

El ritmo que se utiliza para bailar con la Melaya es el Beledi, aunque podríamos considerar que es un baile que se puede bailar con casi todos los ritmos (en un simil, como el Fox en los bailes de salón, que tiene su propio ritmo, pero puedes adaptarlo a casi todo 😉 ). La danza con Melaya nació en Alejandría, ciudad portuaria; y por ello, las líneas generales de la danza consisten en la escenificación de los hombres y mujeres del lugar. Los marineros están en el café bebiendo y fumando, mientras las mujeres compiten por su atención con el coqueteo de ir jugando a enrollar/desenrollar la Melaya, mostrando y/o ocultando su cuerpo. En la parte final, hombres y mujeres bailan juntos.

El vestuario que se utiliza acostumbra a estar compuesto por la Melaya (evidente, no?) y debajo un vestido corto o no muy largo (hasta la rodilla o algo menos aprox.). En los pies, unas zapatillas de tacón no muy alto llamadas popularmente “ship-ship” por el característico ruido que hacen al andar al estar abiertas en el talón. La cabeza se adorna con un tocado o banda de flores, y la cara se oculta tras un velo semi transparente de manera opcional.

Es una danza popular, alegre y de filtreo llena de vida. El juego de enrollar y desenrollar la Melaya para enseñar el cuerpo dá muchas posibilidades a este tipo de danza que últimamente han adaptado grandes bailarinas como Farida Fahmy, Fifí Abdouh, etc… Muy teatral, puede adaptarse a situaciones muy apreciadas por el público, como situaciones de seducción, celos y gran adaptabilidad a las puestas en escena dado sus pocas normas que no la obligan a nada.

La naturalidad, espontaneidad e incluso la comicidad, son las características de esta danza, que incluso es aceptada con la bailarina actuando mascando chicles en la boca mientras canta y dice algunas palabras en árabe mientras baila 😉

Personalmente es una danza que me gusta muchísimo, le tengo bastante cariño, ya que permite ser una misma, improvisar, divertirse, y la frescura que puede llegar a transmitir, dificilmente la contienen las demás danzas (me parece que he sido la única que la he votado en la encuesta 🙁 )

Si te ha servido o lo has encontrado útil, o simplemente te a gustado, salúdame por los comentarios. Lo agradezco más de lo que piensas, ;) Gracias.
Marina Salvador